ESTRÉS-ANSIEDAD-PÁNICO

El estrés se instaló en mi vida cuando trabajaba en televisión. Había una gran demanda de necesidades que llegaban en persona, por teléfono, notificación o en forma de problemas directamente. A esto se añadían muchas horas de trabajo en cualquier parte, con diferentes personas y a cualquier hora. Cuando decían “salimos al aire” y comenzaba la sintonía del programa, mi corazón latía a toda velocidad con la esperanza de haber cubierto todas esas exigencias previas y de que no surgiesen contratiempos durante el programa en directo, que duraba horas, o al finalizar.

PRUEBAEsto produjo a la larga una sobrecarga de tensión que al no ser atendida debidamente se cronificó, llegando a convertirse en ansiedad, que comenzó siendo un continuo estado de alerta y nerviosismo hasta llegar a su máxima expresión como ataques de pánico cuando me vi involucrada en el acoso laboral.

El ataque de pánico te invalida completamente, pues vives inmerso en la sensación de miedo a una muerte inminente sin que haya un peligro real ante ti, aunque con todos los síntomas físicos como si lo hubiera. Es un miedo al mismo miedo.

Es importante por tanto detectar cuanto antes los síntomas de estrés, poner medidas al respecto para que no evolucione a trastorno de ansiedad y evitar que desemboque en ataques de pánico. Para ello primero hay que observarse y darse cuenta del ritmo al que estás viviendo, los pensamientos que te están llevando a dar prioridad a esa sensación de tener que responder a tantas expectativas, con tanto afán y perfección, tan deprisa, olvidando las señales de aviso que te está dando tu cuerpo, tu mente y tus emociones para que pares, para que te aquietes, para que respires con normalidad y ralentices.

Hay muchas técnicas que pueden ayudarte a vivir desde un estado calmado de la mente, como la respiración consciente, la relajación, la meditación, el mindfulness, el yoga o el ejercicio para que puedas mantener un ritmo equilibrado y acorde con tu naturaleza esencial. Pero sobre todo es importante cambiar tu actitud ante la vida, tu perspectiva de las cosas que te ocurren, para que las afrontes desde otro estado de conciencia que te permita mantener tu Bienestar en todo momento.

Vivir más despacio y tranquilo es posible pero tienes que aceptar la idea de que solo es importante y urgente aquello a lo que nosotros damos significado como tal.