FORTALECER LA AUTOESTIMA

Desarrollarse manteniendo nuestro autovalor personal es importante para desenvolverse en la vida y madurar de una forma equilibrada.

Autoestima-niñosEstos son una serie de consejos para evitar minar la autoestima de tus hijos (la del resto de personas con las que interactúes y la tuya) y elevarla en caso de que esté infravalorada.

  • No permitas que nadie le hable mal ni se hable a si mismo diciéndose cosas como “soy tonto”, “no valgo para nada”, “no soy lo suficiente…”, “no hago nada bien”, “siempre me pasa a mí”, “no puedo” etc…
  • No dejes que piense ni sienta que para todo debe ser el mejor y el primero porque hace su nivel de autoexigencia insoportable y nunca queda satisfecho.
  • Permite que fracase, que haga las cosas mal. Los errores son pasos necesarios en la vida para aprender y no definen nuestro valor.
  • No le desanimes cuando vaya a hacer algo, no le reprendas o sentencies su fracaso anticipadamente. Anímale a que confíe en sí mismo, aplaude lo que haga, cualquier intento salga como salga.
  • Permítele que exprese siempre lo que siente y piensa.
  • Anímale a que venza sus miedos y haga las cosas sea como sea.
  • No le critiques, juzgues, ni ridiculices. No le pongas en evidencia delante de nadie.
  • No utilices el castigo sino el refuerzo positivo. No le amenaces.
  • No le condenes con frases tipo: “si no estudias no ganarás dinero o no llegarás a ser nada”.
  • No le ordenes y mandes las cosas. Busca llegar a acuerdos y que cada uno cumpla su parte.
  • No permitas que alce la voz o tenga una rabieta. No le des energía y atención a eso. Espera que se le pase y háblale entonces.
  • No te fijes en todo lo malo que es o hace, en lo que lleva sucio, roto o en algún mal comportamiento puntual que tenga.
  • No le sobreprotejas. No le evites esfuerzos, sacrificios o llanto, incluso el enfado si lo necesita. Las experiencias que nos enfadan nos hacen madurar emocionalmente. Mejor enséñale a entender lo que siente.

Como fortalecer la autoestima:

  • Préstale atención de verdad, con todo tu corazón.
  • Observa su potencial, sus dones y habilidades y permite que los desarrolle.
  • Elógiale y valórale.
  • Háblale en tono amable y a solas.
  • Busca acuerdos y hazle ver su responsabilidad ante las cosas.
  • Solicita su ayuda y pídele su opinión sobre algo.
  • Ante una rabieta no darle energía y atención. Habla solo cuando se calme.
  • Darle cierta autonomía y libertad. Vigila de lejos para  no estar encima asfixiándole.
  • Deja que resuelva sus propios desafíos, sus enfados, dudas, tristezas y permanece a su lado escuchándole y apoyándole.
  • Haz cosas con él. Escuchar música, ir donde le gusta, compartir hobbies, etc.
  • Abrázale, tómale de las manos, dale besos y muéstrale cariño.
  • Confía en él.
  • Mírale a los ojos cuando le hables o te esté hablando.
  • Amale por lo que es y no por lo que hace o deja de hacer.