GRATITUD

Que importante es agradecer para Sentirse Bien y que fácil se hace sentir ese agradecimiento cuando has estado privado de muchas cosas y de pronto las recibes.

AGRCuando has tenido por largo tiempo inmovilizado el cuerpo, por falta de salud o por cualquier otro motivo, como agradeces poder disponer de movimiento, mover tus piernas o caminar.

Cuando has sufrido emocionalmente, como se agradece cualquier cosita de nada que te haga reír; un gesto amable o simplemente sentir alivio.

Cuando has tenido problemas grandes de cualquier índole, como se agradece después la tranquilidad de un día cualquiera, con su cotidianidad, sus cosas sencillas y rutinarias.

Simplemente salir a caminar y mirar alrededor, escuchar lo que te rodea, sentir y contemplar las cosas con aprecio por poder hacerlo.

En mi trabajo con niños con parálisis, ellos me han enseñado el gozo de sentir cualquier avance en el movimiento. Cualquier pequeño éxito era toda una celebración, un triunfo largamente acariciado que se agradecía profundamente.

Cuando has estado solo durante mucho tiempo, que gratitud ver que alguien comparte contigo un momento y disfrutar de ese instante.

Cuando nadie te ha ayudado y de pronto alguien se muestra amable, que agradecimiento más grande se siente en el corazón al sentirse atendido.

Cuando has carecido de recursos o de cualquier cosa y luego te lo ofrecen, que gratitud recibirlo.

Aun siento gratitud por aquel día que estando sentada en una pastelería merendando apareció un “mendigo” pidiéndome algo para tomar. Le estoy infinitamente agradecida por darme la oportunidad de sentir su alegría al invitarle a sentarse y compartir una buena merienda a mi lado. Me transmitió un gozo inexpresable que siempre llevo en mi corazón.

Y es que la gratitud es una mecha que enciende fuegos artificiales, un dar que vuelve multiplicado mil veces, un sentimiento de gozo y dicha que se queda instalado para siempre en lo más profundo de nosotros.

Solemos sentirla cuando, por contraste, hemos carecido de algo y de pronto lo recibimos; pero si se siente cuando aún tenemos la fortuna de disponer de ello la gratitud nos lo devuelve con creces.

La gratitud es un cofre que se abre desplegando mil tesoros escondidos. Vívela, siéntela en cada instante y sentirás que la vida adquiere otro sentido.