INCIDENCIA DE LA LUZ

Los cambios de luz natural influyen en nuestros estados de ánimo. Con cada cambio de estación la luz va sufriendo modificaciones. En otoño, va descendiendo paulatinamente teniendo menos horas de luz al día y de menor intensidad. En primavera, va aumentando hasta su mayor grado en verano.

Incidencia luz natural

La luz, en su defecto, produce una tendencia a relajar, interiorizar y disminuir nuestros ritmos internos (biológicos) y por eso lo interpretamos como sentirnos decaídos, melancólicos o deprimidos. En exceso, lleva a excitar, exteriorizar y acelerar el metabolismo y entonces nos sentimos alegres, dinámicos, llenos de optimismo y vitalidad o ansiosos.

Tener esto en cuenta nos ayuda a sobrellevar estos cambios estacionales con respecto a nuestros cambios de humor y sensaciones emocionales en general.

Así, en otoño y a lo largo del invierno, es bueno aprovechar las horas de luz natural todo cuanto se pueda, seguir los ritmos de la naturaleza para sintonizarnos con ella y así equilibrarnos interiormente. Pues están en juego ciertas hormonas importantes como la serotonina y la melatonina que intervienen en la regulación de nuestros ciclos naturales.

La luz varía de una forma a veces casi imperceptible y hay que estar atentos a ello para ser conscientes de cómo nos afecta.

La ansiedad, el miedo y la melancolía están directamente relacionados con la el tipo de luz percibida. Esto se sabe bien en los medios cinematográficos, que juegan con los efectos de claroscuros, con los contrastes lumínicos para producir efectos de terror y pánico. El cambio repentino de luz es el que produce un efecto de alerta en nosotros.

La luz artificial no compensa los efectos de una luz natural y nos animan a vivir más la noche y los lugares cerrados, pudiendo quitarnos horas de sueño, que son imprescindibles para reponernos a nivel cerebral y metabólico de la actividad del día.

El estudio de la incidencia de la luz sobre los seres humanos ha ayudado mucho en el tratamiento de depresiones, ansiedad y otras alteraciones que antes se atribuían a causas personales por no disponer de este conocimiento.