LA IMPORTANCIA DEL PENSAMIENTO POSITIVO

Todo lo que piensas se crea, así que es mejor que comiences cuanto antes a adiestrarte en el pensamiento positivo o comenzar al menos con un pensamiento neutro, ausente de juicio, si lo que deseas es que que tu vida empiece a mejorar en todos los aspectos. Tú decides, en tus manos está lo que quieras ver plasmado en tu realidad.

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La primera vez que me di cuenta de la importancia de mi pensamiento fue en el colegio. Aquel día sorteaban un libro ilustrado y en ese instante me quedé prendada de él. Lo deseé tanto que me vi imaginando que sacaban de la bolsa el papelito y que cuando lo abrían ponía mi nombre. Aquello sucedió al instante siguiente de pensarlo e imaginarlo con todo mi corazón. Al volver a casa iba tan contenta para contárselo a mi madre, que me vi pensando que era el mejor día de mi vida y que me estaban pasando las mejores cosas. De regreso encontré un billete en el suelo.

Desde ese día utilicé este poder del pensamiento de forma consciente porque, como todo niño en estado inocente, creía en ello sin la menor duda. Aquel poder me sirvió para ir consiguiendo todo cuanto más anhelaba en mi vida y para apartar aquello que ya no resonaba conmigo. Me sirvió para entrar a estudiar en la facultad que yo quería cuando todos me aconsejaban que pusiese otras opciones por si no me seleccionaban en aquella, para aprobar todas las asignaturas sin esforzarme en estudiar, para que la persona que amaba se fijase en mí, para poder viajar, para trabajar ganando bastante dinero haciendo algo divertido y así en muchos aspectos de mi vida.

Sin embargo, la otra cara de la moneda que explica como este mismo poder del pensamiento puede funcionar, es que al crecer en un ambiente de duda, de baja autoestima, de negatividad y de miedo y aceptarlo como tu Verdad empiezas a boicotear tus propias Verdades, a sentirte mal y las cosas empiezan a no manifestarse o a hacerlo creando lo que pensaste en negativo. De esta forma experimenté también las pérdidas, el maltrato y la enfermedad.

Para recuperar el pensamiento positivo empecé a entrenarme en abandonar el condicionamiento familiar y social y disciplinando mi mente. Decidí hacerlo con la enfermedad que padecía y lo hice realizando una investigación sobre la misma que me llevó al conocimiento y a la experiencia de que la enfermedad también la creamos nosotros con nuestros pensamientos y emociones. Nosotros la causamos y nosotros mismos podemos eliminarla pero sin lugar a dudas lo mejor es no provocarla.

Nos condicionan a “pensar mal” y lo hacemos por inercia, aceptándolo como lo normal pero no es lo óptimo y no es lo natural pues “pensar bien” es nuestra naturaleza verdadera y el camino al Bienestar.