LOS AMIGOS

Hay amigos que llegan tarde a tu cita, también están los que nunca llegan, los que se lían con tu pareja a escondidas, los que tienen celos de tus conquistas, los que te envidian, los que compiten contigo, para los que siempre estás ahí pero ellos nunca para ti, los caraduras, los que injurian y levantan falsos testimonios, los que te mienten, los que te venden, los que simplemente te utilizan como a un objeto, los que te abandonan, los que te humillan, los que hablan mal de ti a tus espaldas, los que te juzgan, los rencorosos, los que te meten en líos…

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Pero también están los que llegan puntuales, los incondicionales, los leales, los fieles, los que se quedan a tu lado, los que se alegran de tus triunfos, los que te ayudan,  los que te escuchan, los que te respetan y valoran, los que te tratan con amabilidad, los generosos, los que te dan las gracias, los discretos, en los que puedes confiar, los que comparten, los que cooperan, esos que disfrutan contigo, los honestos, los honrados,  los que te protegen, los que te cuidan, los que te aman de verdad, los que perdonan, los que te aceptan, los que te sacan de problemas…

Son todos aspectos de ti mismo reflejados en tus amigos. Pueden ser muchas nuestras virtudes, muchos nuestros defectos, pero siempre creemos que son los de los otros y no nuestros propios reflejos de lo que nos gusta y nos disgusta en nosotros.

Si utilizamos este conocimiento en nuestras vidas podemos alcanzar un mayor Bienestar, al comprender que todos esos personajes son de uno mismo.

Por ejemplo, puedo observar que si el otro llega tarde hay algo en mí que no se respeta. Entonces, en lugar de enfadarme con él, puedo comprender que soy yo llegando tarde a mi propia cita. Al ser consciente de ello y preguntarme por qué actúo así, me daré cuenta de que en alguna parte de mi no me respeto y valoro lo suficiente, pues si alguien es importante para ti llegas a tiempo. A partir de ese momento decidirás que te mereces ser respetado y valorado y ese patrón en el comportamiento de otros, terminará desapareciendo o no teniendo importancia para ti.

Comienza por ser tu mejor amigo y amate, cuídate, protégete, diviértete, anímate, valórate, respétate y pasa tiempo contigo mismo. Si te esfuerzas por agradar a otros puede ser un pozo sin fondo, pero si te limitas a sentirte bien contigo mismo no sentirás la necesidad de mendigar atención y entonces esas personas que resuenan contigo se acercarán.

Mejor que estar sintiendo soledad es estar bien acompañado por ti mismo o por otros que muestren lo mejor de ti.

Ahora mira alrededor y observa quienes de tus amigos tienen las cualidades que deseas vivir y sentir y préstales tu mayor atención pues a lo que das atención crece.