CELOS Y ENVIDIA

Los  celos y la envidia funcionan igual. Se mueven bajo la misma estructura psicológica, que viene a decir algo así como: tienes algo que yo quiero, o que ha de ser mío, y siento rabia si lo tienes tú y no yo.

CEL

Como muchas otras personas he experimentado diversas situaciones de celos y envidia en mi vida, puesto que son de las emociones más víricas que hay. En mi caso, comenzando porque en mi familia se alentaba esta actitud al crear una lucha inconsciente por “conseguir el amor de mamá”, como si el amor no fuese inagotable como para poder incluir a todos.

Continuando porque, en la adolescencia, se produce mucho en las relaciones de los grupos de amistades con el despertar sexual, pues son emociones muy instintivas.

Después en los trabajos, se alienta para encender la competitividad y conseguir productividad, pero también aflora por si solo porque va dentro de las personas, aguardando salir en el momento oportuno.

En las parejas, la envidia se convierte en celos pues el otro puede querer a otra persona, interpretando eso como que desprecia lo que uno es.

Si escarbamos un poco debajo de la envidia y de los celos, encontramos minusvaloración, falta de autoestima y un variado abanico de traumas infantiles que se proyectan en los demás.

Querer es tener al otro bajo tu control, manipularle, utilizarle, aislarle solo para ti, pero no es Amar pues el Amor es Libertad, lo que supone no sentir que es tu posesión, no temer que alguien venga y “te lo quite” pues nadie te pertenece, confiar en que lo que haga la otra persona nada tiene que ver con tu valor, tu capacidad ni tu identidad, sino que esa persona siempre será responsable por sus actos, no tú por los de ella. Puede llegar a actuar como alguien inconsciente y engañarte pero ese acto es bajo su responsabilidad.

Tu responsabilidad es seguir Amando, dejar de “querer”, dejar de depender del otro para sentirte bien y Amarte a ti.

Vamos causando muchos estragos a los demás cuando los envidiamos o sentimos celos. Es una energía muy negativa, que se va lanzando a los otros por no saber detectar nuestras emociones y sentir que es lo que se esconde detrás de ellas para sanarlo.

Estas emociones han arruinado bellas amistades, roto familias, destruido parejas y producido sufrimiento y despidos laborales. Todo funcionando por debajo de la mesa, pues estas emociones se arrastran como serpientes y son muy venenosas.

¿Para qué seguir cargando con estas emociones y el sufrimiento que provocan si les puedes dar una salida para sentirte bien?