POSITIVISMO ÓPTIMO

No se trata de que todo lo veas “color de rosa” negando o ignorando la realidad que te rodea, de que cargues con la culpa de que si no estás positivo algo malo te sucederá y solo tú serás el responsable, pues hay otros factores, como el karma o los pactos entre almas por ejemplo, que intervienen estropeándote los planes para ser feliz que te habías programado tan aplicadamente.

PositivismoNos pasan cosas, por tanto, que no queremos que nos pasen y que tenemos que atravesar con optimismo para mantener la fortaleza y el valor, para experimentar el aprendizaje que nos trae consigo, para hacernos más profundos en nuestro sentir y caminar por la vida.

Por tanto, hay que ser positivos para mantener una alta vibración en nuestros pensamientos que nos permita actuar con una conducta consciente de lo que ocurre y de las decisiones que tomamos al respecto. Hay que estar vigilante ante los signos de alrededor, que nos avisan de lo que puede estar sucediendo, para que tomemos una medida a tiempo.

Tener dudas no es dejar de ser positivo, pensar y analizar las cosas no es antónimo de ser positivo. Sentir lo que sucede, expresarlo, sacar las emociones tristes o desagradables no es dejar de ser positivo, sino mantenerse saludable psíquicamente. Simplemente sentirlas pero no quedarse estancado en ellas.

El positivismo es ser fuerte suceda lo que suceda, levantarse y seguir pese a quien pese, no es someterse o resignarse. Unirse para formar una fuerza positiva mayor y no ahogarse en una individualidad impuesta, guiarse por la intuición y la razón al unísono, respetar tus sentimientos y crear lo mejor que puedas con tus pensamientos. Estimular nuestra parte luminosa, desarrollar emociones equilibradas y conocer y optimizar nuestras fortalezas personales.

Todo ello es lo que nos proporcionará tranquilidad, confianza y beneficios inmensos. Sin caer en positivismos banales de moda, incitados por la industria de comercio o por intereses ocultos tras sonrisas falsas. Se trata de conocer todas las partes de nosotros, aceptándolas y comprendiéndolas, encontrando en lo negativo un estímulo para aprender y en lo positivo lo que nos impulsa a seguir adelante.

Aumentar tu vibración de frecuencia te acerca más a lo que realmente eres: energía pura y positiva.