REDES SOCIALES

Las redes sociales son algo así como las plazas del pueblo virtuales donde todo se ve pasar para ser comentado y juzgado. Son algo muy útil para ponerse en contacto, comunicar y compartir, pero algunas personas las usan sin discriminación, ignorando que afectan a nuestro Bienestar en diferentes aspectos, ya que pueden producir dependencia, ansiedad, fobias, sentimientos de rabia, ira, celos, envidia, comparaciones, impotencia, tristeza, manipulación, entre otros.

Redes SocialesLas redes sociales podrían mantener el Bienestar si fuesen un punto de unión entre las personas, pero parece que en algunos casos producen más incomunicación y distancia interpersonal que acercamiento y entendimiento.

En realidad esto no lo causan las mismas redes, sino que ya está inmerso en la perspectiva de la realidad que tiene la persona y que lo proyecta a través de este medio como de cualquier otro.

Hay que vigilar todo cuanto se hace de forma condicionada e inconsciente, pues puede llevarnos a reforzar la necesidad de ser aceptados por otros, actuar de manera mecánica sin reflexionar sobre lo que decimos o mostramos o caer en trampas de manipuladores cibernéticos.

Las redes sociales en algunos casos son como un escaparate de egos. Todos quieren ser los más guapos, los mejores en alguna habilidad, profesión, posesión o en aquello con lo que se identifiquen, los más listos y astutos, los más populares entre amigos y desconocidos, en fin, un “superego” que en el fondo muchas veces esconde precisamente lo contrario a lo que se presume.

Por eso nos convertimos en fácilmente manipulables a través de ellas y los estudios de mercado se ceban con ello, los cazadores cibernéticos también.

Es increíble que se le de tanta importancia a estos medios, que lleguen a suicidarse personas por lo que ha sido expuesto en ellos sobre su persona o por un acoso continuado de cualquier índole.

Es necesario que sobre todo a los adolescentes se les ofrezca información, autoestima y recursos para afrontar las redes como un mero juego, que no sea capaz de arruinar sus vidas o manipularles, un juego controlable donde uno mismo decide abandonarlo llegado el caso.

Las plazas del mercado están llenas de voces y si les hacemos caso a todas podríamos enloquecer. De la misma manera las redes sociales pueden superarnos si atendemos a todo cuanto se dice allí, pues cada persona tiene su propia Verdad y en función de ella construye su propio mundo, mide el de los demás y actúa en consonancia. Su Verdad no tiene por qué ser la nuestra.

Como en todo, lo mejor es mantener un sano equilibrio en su uso y en nuestras respuestas a lo que allí se expone.