ROBOTS O HUMANOS

Es importante que mantengamos nuestro pensamiento propio e individual porque la gran cantidad de condicionamientos, como el uso del móvil, ordenadores y sistemas en general, nos Robot o humano1están conduciendo hacia una sociedad “robotizada”, donde el pensamiento individual pasa a un pensamiento colectivo y su consecuente comportamiento autómata, que cumple ordenes, directrices y normas, sin sentir, pensar, cuestionar, deducir, analizar o sopesar las situaciones de forma personal.

Esto ya se puede ver en las generaciones más jóvenes. Observa como la mayoría tienden a hacer lo mismo, mismos movimientos, conductas, decisiones, reflexiones, que han sido condicionadas desde pequeños y guiadas hacia una despersonalización.

Esto lleva a sociedades controladas completamente, donde se ha eliminado la individualidad. Se manipula la información, se controla todo lo que se hace, los deseos y comportamientos individuales ya no existen. Se busca controlar la mente de la gente y que solo hagan lo que el sistema ha establecido. Esto aleja a las personas unas de otras y trata de eliminar las emociones, para que dependan solo de la tecnología.

Si bien las emociones deben equilibrarse y controlarse para guiarlas siempre a comportamientos óptimos, esto no supone eliminarlas, pues la frialdad emocional conlleva conductas deshumanizadas o carentes de alma, capaces de cualquier cosa.

No somos objetos, no somos meros conductos por donde pasa la información, no somos chips programables, porque tenemos conciencia. Algo en nuestro interior dirige nuestros pasos haciendo que sintamos, tomando decisiones propias, sopesando las situaciones, buscando el comportamiento adecuado, siguiendo nuestros deseos y libertad, acercándonos a los demás, compartiendo desde los sentimientos.

Pero si actúas condicionado, entonces te acercas al comportamiento robótico, que solo ejecuta por costumbre, por ordenes, acata, sean cuales sean las consecuencias.

Comportamiento “robótico”: Camino por calles y pasillos pensando solo en lo mío, entro en el metro o subo al autobús, veo que hay un asiento, luego me siento. No veo si hay alguna persona mayor para sentarse a la que puedo dejarle el sitio ni me importa. Miro el móvil, me pongo los cascos, ya no veo ni oigo más que “el programa”. Me dirijo al colegio o al trabajo, allí solo obedezco, hago lo que hagan otros, no me importa a quien le afecte lo que hago, tengo que hacer lo que me dicen y conservar mi puesto, pagar mis facturas o con el dinero comprar más cosas que me han entrenado a desear. Compito, lucho, la orden animal es sobrevivir y la robótica obedecer.;la Humana es cooperar, compartir, ayudar, acompañar, comprender, aceptar, tolerar, sentir, pensar, recapacitar, sopesar, dudar, decidir, serenarse… pero para eso ya no nos dejan tiempo ni espacio personal.

La pregunta es: me comporto como Humano o como robot?