SEXO

El sexo es el lenguaje con el que se expresa el Amor, algo natural y sano; pero tantos siglos de represión y culpa han hecho que sea contemplado como un tabú.

SComo todo cuanto se reprime, ha ido tomando fuerza en el lado oculto de las personas desarrollando, al no poder ser expresado con naturalidad, un sinfín de patologías o trastornos como medio de poder liberarse. Si a ello, le añadimos el sentimiento de culpa, que en muchas sociedades está instalado como creencia de una manera profunda, el resultado solo puede ser algo que ha pasado a ser alterado de su esencia pura original.

El sexo, como lenguaje de Amor, produce sensación de libertad, de fusión, de paz, de alegría, de gozo y de vida. Es la unión de lo físico con lo más elevado, pues realizado con sentimientos de plenitud te mantiene en el Bienestar. Pero cuando lo experimentas con un sentir de culpa, malestar, autocrítica, vergüenza, dolor o cualquier sentimiento negativo, solo podrás atraer más de eso y la experiencia se convierte en trauma o expresión patológica.

Hacer el amor es expresar al otro lo que sientes por medio del cuerpo, de los sentidos, tanto corporales como extrasensoriales. Sentir placer, como dicha, es estar en el camino del Bienestar. El sexo no es más que un juego de la vida para sentirte bien, pero de ti depende que lo hagas algo tan serio o traumático.

Los problemas con el sexo no son tuyos, te han sido dados con creencias, verdades de otros que aceptaste como tuyas, perspectivas que no te llevan a sentir lo mejor de ti o bloqueos de tu propia creatividad. Pero puedes elegir crear de nuevo, dejar de ejercer control para que algo tan libre pueda expresarse por si mismo y llevarlo a su equilibrio para que no dañe.

Detrás de muchos trastornos que nos impiden sentirnos bien hay un niño que fue confundido, asustado, manipulado, privado; hay un ser que quiere ser libre para comunicar toda su potencialidad.

Imagina por un momento que te dicen que tocar el agua es sucio, que dejes de revolcarte en ella, de tocarla, de moverla, de cogerla, de saborearla, de escucharla, de mirarla. Si se te pidiese algo así, sabrías que el agua está ahí para que la sientas y experimentes, para que la disfrutes como parte de tu realidad y que si aceptaras esos pensamientos que te llevan a rechazarla, ocultarla o temerla te impedirías sentir algo que es natural. De la misma manera ocurre con la sexualidad, es algo de la naturaleza que está ahí para que experimentes e interactúes.

El sexo es energía creativa muy poderosa, es la fuerza vital y para que se exprese con el mayor potencial tienes que mantenerla en equilibrio.