VUELTA AL COLE

La “vuelta al cole” representa para toda la familia un momento de cierta tensión, ansiedad y estrés. Para los adultos principalmente, por el desembolso de dinero que supone, la repartición de tareas sobre el cuidado de los niños y la agenda apretada de ir de aquí para allá con el tiempo contado. Para los niños supone dejar de jugar, para obedecer diariamente una normativa que dura horas interminables, reencuentros a veces no tan agradables con compañeros y aceptación de profesores que no gustan o que los rechazan.

Vuelta al colePero la vuelta al cole también sucede en las empresas, donde ocurre exactamente lo mismo. Para todos son días de reajuste y aceptación, que producen emociones de todo tipo.

Una manera de llevar mejor la “vuelta al cole”, es planificar bien los gastos durante las vacaciones, de cara a lo que hay que asumir de regreso, para que el dinero no sea motivo de preocupación. Tener una actitud positiva hacia lo que hay que afrontar, manejando la ansiedad, el miedo y el estrés con un ritmo más pausado, calma en el pensamiento y tolerancia ante las circunstancias que se presenten.

A los niños es bueno mostrarles tranquilidad, buen ánimo, seguridad y coraje para que ellos a su vez puedan desarrollarlo en sus vidas.

Las personas que regresan a sus puestos de trabajo, los afrontan mejor también desde esa calma y aceptación, tratando de buscar su equilibrio personal en cada situación que se les presente. Los pensamientos son unos grandes aliados si los utilizamos para apoyarnos, animarnos, darnos valor y fuerza, en lugar de provocarnos tensión, indecisión, duda, inseguridad y otras emociones negativas, que si bien no hay que ignorarlas, no es adecuado dejarles que gobiernen nuestro día a día.

Si existen conflictos con jefes o compañeros, hay que buscar una manera inteligente de suavizarlos, neutralizarlos y comunicarlos para llegar a soluciones prácticas para todos.

En cuanto a las personas que ahora se encuentren inactivas por cualquier motivo, también eso genera cierto estado de ansiedad ante la no perspectiva de volver como el resto, a una vida activa y cotidiana, que de seguridad y llene ese vacío que se siente al no hacer nada. Ante ello, lo mejor es aceptar que todo es pasajero, que puede cambiar en cualquier momento y mantener serenidad, con pensamientos y actitud positiva para no permitir que el ánimo y la autoestima decaigan. Los momentos de silencio, quietud y vacío son tan necesarios a nivel personal como los activos.

La “vuelta al cole”, es la vuelta al videojuego, donde puedes jugar con los personajes y elegir disfrutar con cada pantalla, se presente como se presente.